Distimia

A veces quisiera realmente tener asperger o quizá ser psicópata y no padecer sentimientos.
Ese sentimiento ya tan familiar cuando sabes que no queda nada, que te sostienes en un equilibrio absurdo en el trapecio insano, ese dolor que te consume cuando sabes que nada de lo dicho es cierto, cuando sabes que vives una mentira que mucho te resistes abandonar.
Duele, físicamente duele, la tristeza no mata pero crea ansiedad para hacerle creer a tu cerebro que estás muriendo, que te asfixias, que ya no te queda más aire y que poco a poco cada uno de tus órganos van estallar, te estás rompiendo, estás muriendo y el dolor no terminará.
Creo que me rompí, me siento fragmentada y ordinaria y básica. Creo que ya no puedo, me sobrepasa y duele. Quizá sólo debo cerrar los ojos y ser como todos, sólo debo ser mujer, y estar y estar.
Qué de bueno se puede esperar de algo que se ha gestado en la mentira
Es que es gracioso que en algún momento llegó a ser un problema el hecho de que yo no lo escuchara / prestara atención.... Ahora, después de todo el drama resulta que lo que yo tengo por contar no le interesa, quizá sea karma, tal vez venganza. Lo cierto es que al final sólo se vislumbra lo obvio, lo pertinente, un desenlace aberrante en el aire no puedo suplicar atención (y no sólo en esta "época de exámenes") porque entonces todo seria falso. Y es que tras todo este tiempo el ambiente de percibe sintético, prefabricado, triste y qué de bueno se puede obtener de algo que se ha gestado en la mentira.

Lucila nació muerta, ella siempre lo sintió así. Quizá un ente sin fuerza, qué cosa eres Lucila con los ojos siempre llenos de melancolía, quién te volvió así.
Acaso para todos el salón fue siempre gris. Lucila, muerta, sentada en un rincón, niños ajenos, superiores, ostiles. Nadie más sabe que Lucila nació muerta, que no está porque su obeso cuerpo infantil ocupa ahí un lugar.
Lucila prefiere siempre salir, no le gusta hablar, su mundo triste y obsceno no encaja con la realidad, cómo puede cualquiera ser feliz.
Lucila finge leer un diálogo aprendido de memoria, pronuncia una despedida que los otros ni siquiera pueden comprender, es el día de despedirse de las maestras, Lucila recibe mezclilla en forma de bolsita de colores, dentro encuentra un lápiz y una goma, es ahora momento de partir, último día de kinder.... No es más que un hasta luego, no es más que un simple adiós
Al final termina siendo gracioso los patrones de conducta que tenemos todos. Supongo que ya conseguiste alguien nuevo pues te comportas igual que cuando tenías un repuesto.