la princesa del palacio de hierro (fragmentos)

Cuando llegué a su cuarto de hotel toqué la puerta, toqué en la puerta... Fíjate qué recibimiento tan cursi, ahora que me acuerdo me muero... Abre la puerta muy elegante, de bata, casi luminoso, mentolado, inmovil, inspirado y que me da un beso, un beso tú que duró como mil años, de veras, increíble, casi eterno, larguísimo, ardiente y dulce como la vida misma, desbordado y masticador, hermético, suave, y dentro del cual comenzó a formarse cada vez más concretamente esa cosa mágica y cosquilladora que es el deseo, un deseo que empezaba a jalar hilitos en las partes más vulnerables del cuerpo. Entonces así, miles de besos a tu medida, precisos, así como algo que estás esperando desde hace mucho tiempo ¿no? Algo que deseas y que por fin consigues...

Nos pasábamos los fines de semana encerrados en su cuarto de hotel


esta parte no tiene nombre pero debería llamarse: para Alejandra
("Que los ruidos te perforen los dientes como una lima de dentista; que te crezca en cada uno de los poros una pata de araña; que sólo puedas alimentarte de barajas usadas; que al salir a la calle hasta los postes te corran a patadas; que un fanatismo irresistible te obligue a prosternarte ante los botes de basura y que todos los habitantes de la ciudad te confundan con un meadero; que cuando quieras decir mi amor, digas pescado frito; que tus manos intenten estrangularte a cada rato, y que en vez de tirar el cigarrillo seas tú el que te arrojes a las escupideras; que tu familia se divierta en deformarte el esqueleto para que los espejos, al mirarte, se suiciden de repugnancia; que tu único entretenimiento consista en instalarte en la sala de espera de los dentistas, disfrazado de cocdrilo, y que te enamores tan locamente de una caja de hierro que no puedas dejar, ni un solo instante,de lamerle la cerradura.")


Yo soy muy dada a que cuando quiero a una gente, no lo digo por mí, oye, me lo han dicho varias personas, en fin, que yo soy del tipo de gentes, que yo hago, bueno, que si yo quiero a alguien hago que la gente lo quiera, casi a la fuerza porque te meto a esa persona que quiero. Y al mismo tiempo, cuando esa persona me deja de importar, pues me deja de importar ¿no?

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