la doble moral de mi cabecita loca

Me ha surgido una disyuntiva poco interesante al exterior quizá, la cuestión es que ¿estamos corrompidos por el sexo, o simplemente nos encontramos ante la posibilidad de ser dueños de nuestro cuerpo?

La duda surge cuando me puse a releer un cuento de Enrique Serna, El orgasmógrafo; (Serna, Enrique. El orgasmo grafo Ed. De Bolsillo, 2001) en el que Serna plantea la historia de Laura, una joven reaccionaria quien se encuentra en una difícil situación al tratar de escapar de la borregada, que de manera abyecta ha convertido el sexo en un deber; el escenario, año 2084, el gobierno monitorea sus orgasmos y los de todos los ciudadanos.

Así que bueno, en un principio lo que me pareció muy interesante incluso irrisorio era la manera en que las cosas se habían invertido y , contrario a nuestra mojigata-puritana-cerrada sociedad (no con esto pretendo generalizar a sus individuos), la historia exhibe al sexo como un deber, alguien que no fornica desde que esta apto físicamente para hacerlo está mal visto, de igual manera la masturbación infantil, el incesto y demás conductas sexuales son, a falta de otra descripción, necesarias para la sobrevivencia. El padre de Laura se indignaba al saber que su hija no se había acostado con alguien la noche anterior y qué decir del oprobio que resultó en él cuando se enteró que su hija de 19 años era virgen.

En fin, el punto a discutir no es este gran cuento, sino, el cómo hemos transformado la sexualidad. A primera vista quizá el leer esta historia y descubrir una sociedad completamente distinta a la actual (prueba es el tan sonado caso Esteban Arce jajajaja) en la que el sexo es concebido de lo más normal, no hay tabúes sobre preferencias ni orientaciones y mucho menos hay que preservar la virginidad como un “tesorito”. Sin embargo al echar una mirada más profunda yo me puse a reflexionar en el rumbo que estamos llevando en cuanto a la sexualidad. Me es importante aclarar que no tengo problemas con esta última, en el sentido de que no soy una espantada, no creo que la castidad perpetua (o en el “casarse de blanco” como norma moral), no soy militante de la iglesia católica y mucho menos pienso, como Norberto Rivera, que todos los gays se van a ir al infierno; pero, será que de cierta forma esta apertura hacia “todo” terminará siendo el pandemonio.

Alguna vez en el módulo de introducción de la carrera de medicina el profesor nos planteaba la cuestión de ¿por qué las ITS se habían convertido en las enfermedades presentes en esta transición epidemiológica si, en teoría, el país cuenta con mayor información en cuanto ala sexualidad, [incluso programuchos matutinos como Hoy, con la odiosa de Andrea Legarreta, cuentan con una sección sobre sexualidad], pues bien, nos decía Zinzún que es por que las personas creen que el de al lado no te va a contagiar, por que los vemos tan “buenos”, puros y santos qué como vamos a pensar que fulanito tiene SIDA, herpes, gonorrea y bla bla bla; bueno, eso por un lado; por otro Carolina nos decía que es por que no hay la suficiente información sobre el uso del condón y las precauciones a tomar; pero ¿es verdad eso?, ¿será acaso posible que el maldito gobierno ponga a disposición de la gente infinidad de condones en peceras, en manos de repartidores en el zócalo, en los conciertos, en su unidad de salud más cercana; pero que no de información acerca de éstos, de su uso y demás temas sobre SALUD sexual?

Pues bien, en base a esto y a otras muchas cuestiones es que mi cabecita loca se puso a pensar en una serie de ondas malviajadas, como por ejemplo el hecho de que los jóvenes cogemos por doquier (de nuevo no generalizo, o al menos no es esa la intención) y con cualquiera, el de repente que los mismo adolescentes [y cualquier persona de cualquier edad] tachan de “zorra” a una mujer que se acuesta con muchos (o nalga fácil jajajaja) cuando ella, desde mi punto de vista, está ejerciendo libremente su sexualidad y disfrutando de su cuerpo. Y bueno osea, cómo pide la sociedad cuestiones del tipo aceptación de los homosexuales cuando ni siquiera pueden ver bien el que una chava tenga sexo antes del matrimonio o el que le sigan llamando masturbación al autoerotismo; frigidez, a la anorgasmia e impotente al que no se le para (jajajajaja no perdón, a la disfunción eréctil); pero mientras si te atascan de comerciales de la marca M en sus diferentes modalidades, para que sepas que una mujer tiene derecho a vivir multi-orgasmos (osea, obvio si no te lo decían en comerciales nocturnos era por que antes no teníamos derecho) o el gel estimulante o etc, o sus slogan tan lindos de que van a pensar si te ven comprando un condón (jajajajajajajaja) pues van a pensar lo mismo, excepto que esta vez dirán “claro ella (el) compra M por que quiere más; y que por que lo digo de esta forma, pues fácil, no sé ustedes queridos lectores (jaja nadie) pero, a quien no le han hecho caras “raras” o como pensando “no mams ya vas de caliente” cuando compran condones en la farmacia; ya no hablemos entonces de lubricantes o de condones se sabores por que entonces sabrán además que te encanta soplarle al ojo.

En fin, me he desviado muchísimo de lo que había planteado como tema central, pero es que a medida que fui escribiendo fui recordando todas las cosas que me han dado risa y a la vez me han hecho pensar “qué pedo, entonces qué trance?”, en fin el caso es que de repente fingimos socialmente que nada nos espanta; que estamos listos para evolucionar nuestra manera de pensar y que si no estamos de acuerdo pues respetamos; que una mujer tiene derecho a sentir multi-orgamos (jajaja perdón no lo podía dejar de lado); que las bodas gays y las adopciones homosexuales y; por otro, Esteban Arce; los pensamientos de te va a salir pelo en la mano; las preguntas de si en la primera vez te puedes embarazar, las ondas de si los gays se hacen; las muchachitas guardandose vírgenes hasta el matrimonio (lo cual respeto también, considero que hacerlo es algo súper chingón cuando es por convicción y no imposición); y demás cuestiones tabú y de doble moral que ahora pienso que sería bastante gracioso ver a todas personas puritanas en una realidad estilo Laura usando ropa entallada de cuero y con el miembro al aire aunque eso de poner cuotas sobre los orgasmos está jodido, mientras tanto y sin ninguna conclusión en mi haber, sólo me resta agradecer al buen doc Wilhlem Reich por su postulado “La salud mental de una persona se puede medir por su potencial orgásmico”.

1 comentario:

  1. la verdad estas loca loca jajaja no es sierto pero si tkm

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serán eternamente preciadas las palabras que destines a comentar este humilde post