Suele decirse que el infierno es la distancia entre dos personas que se quieren...

...Para mi, el infierno es la distancia entre una persona que ama y aquella que dejó de sentir lo que ambos compartían. El infierno es tu distancia y lo que quizá ya jamás podrá ser



Estos últimos días a tu lado, me han hecho darme cuenta de que la vida a tu lado terminó.
Éstos últimos días al fin me di cuenta de que te amo, y guardaré siempre un buen recuerdo de lo que fue, cuando fue.

Ahora todo es falso,  las actitudes de ambos no son reales y sinceramente ya no me siento feliz. Tú me lastimaste cuando me engañaste, cuando buscaste en él un refugio, cuando fuiste su novio y lo procuraste como tal, llamándole, enviando mensajes, avisando donde estabas y por qué,  al final yo lo supe y me dolió.

Durante unos días pensé que tal vez me amabas y todo aquello había sido producto de algo más, quizá tristeza quizá, y solía pensar que harías lo posible por estar, al igual que yo estaba dispuesta a hacerlo.

Pero pasados unos días decidiste alejarte, al fin dejaste de pretender que me amabas, al fin me tratabas como quizá deseabas desde hace mucho; dicen que un clavo saca a otro clavo. Quizá es corriente pero es cierto, uno no se va a menos que tenga algo seguro.

Cuando yo comencé a andar contigo también había dejado a mi ex novio, quien me dejó cientos de veces y nunca me fui; de pronto un día estabas tú y eras alguien nuevo, alguien interesante, comenzaba a quererte y me gustabas mucho, así que ya no hubo más a qué volver. A pesar de sus ruegos, de su insistencia, de sus llamadas, de sus poemas, a pesar de que aún sentía algo por él ya no existía nada más mas que el futuro.

Y así pasó, un día decidiste decirme que ya no eras feliz, que ya no querías seguir conmigo y así fue. Sé que ahora no somos nada, y es verdad, lo que hagas ya no tiene que ver conmigo ni tienes por qué preocuparte si tus acciones me afectan y de mi parte debería comprenderlo y saber que lo que hagas tampoco debe importarme.

La cuestión es que te sigo viendo, y aún me haces daño, estás aquí hablándome sobre darle tiempo al tiempo, rechazándome cada vez que intento algo contigo, diciendo que no puedes negar que me amas pero que no quieres volver conmigo; me haces daño y regresaste a lo mismo, a tu cuenta de Facebook, a tu vida extraña para mi, a esa tendencia sexual que al menos conmigo no aceptas, a las amistades que prefieren el amor del mismo sexo, a preferir la cercanía de un hombre, a pasarla bien con él y ser quizá en esencia más sincero a su lado de lo que fuiste conmigo.

Te amo y todo el tiempo intenté estar a tu lado, intenté luchar, mantenerme, intenté estar ahí esperando que alguna vez me eligieras; y hace poco comprendí que de nuevo eso no es amor. Que la persona que te ama te elige y lo intenta, y quizá si éstas no son las mejores circunstancias porque ambos vivimos con cierto dolor, al menos ya no me harías daño, al menos ya no buscarías lo mismo que en un principio nos separó, pero hablas con él y quizá con otros muchos, pero continúas buscando lo mismo que buscaste en aquél, eso que no puedo darte a pesar de ser enteramente para ti. Aún continúas escondiendo -y no, el hecho de hablar con alguien más, los momentos en que hablas conmigo y con ese otro/a aquél, aún me lees historias mientras alguien te interrrumpe sin más y tú pretendes perder renglones en páginas a la mitad, aún me ves en el día mientras acudes nocturno a alguien más, aún sales a mediodía sin batería, con barreras para que yo no te pueda hablar, o puede ser que no la cuestión es que ya nunca estás aunque no te vayas.

Y sabes, no quiero ser egoista, sé que al final lo único que haces es buscar tu felicidad, quizá sí esté al lado de un hombre yo no lo sé. No le des tristezas, no inicies algo con engaños, no manches algo que podría ser bueno con mentiras; procura dejar de ocultar tu vida, trata de ser feliz en transparente para que te quieran igual, para que el amor que te brinden sea sincero y al fin obtengas paz.

Paso días increíbles a tu lado, las tardes y momentos que pasamos juntos aún se sienten como en antaño, aún las endorfinas actúan con tu presencia y aún te amo como el único. Cada día que paso a tu lado se siente como si no fuese a acabar, tis abrazos y el tacto de tus manos guardan memoria increíble de todo lo que significas para mi y de lo que siento por tu persona. Los recuerdos, los proyectos y los nuevos días me hacen sentir como si fueras a estar ahí, como si aún pudiéramos ser buenos juntos.

Así que me cuesta mucho alejarme como debería, alguien me dijo que tú eras egoísta al no irte, porque tenías la perfecta situación en que estás cómodo teniendo alguien más y buscando en mi una amiga; mientras yo sufro porque sabes qué quiero y no me lo puedes dar.
Al final yo no puedo culparte, yo insistí, yo traté de quedarme, yo intento no alejarte de mi vida, pero te lo dije, ya no puedo luchar por ti y lo que es peor, me dijiste que no lo hiciera.

Lo cierto es que me duele, aún lastima tu rechazo, tus constantes mentiras, aún me duele que a pesar de tanto no me elijas y me duele que ya no soy feliz.

Creo que al fin puedo decir con certeza que te amo, que me duele pensar en todo lo que no será pero es lo mejor. Un día tal vez encontraré alguien que me ame y a quien amar, que no tenga dudas, que me elija cada mañana, que no tenga temor a quedarse. Aún ahora yo no me amo, aún temo estar conmigo, aún duele, aún te amo. Pero tal vez esa persona debo ser yo, para que la vida fluya, para que tu ausencia no duela, para dejarte ir y que puedas ser feliz. Para vivir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

serán eternamente preciadas las palabras que destines a comentar este humilde post